Un enlace para tu Instagram
La reserva en línea te da un enlace que siempre es el mismo, para dejarlo fijo en la bio de Instagram, en tus historias, en WhatsApp o en tu página. Desde ahí la clienta pide su cita sin llamar ni escribir:
- Elige profesional (si solo hay una, se salta), servicio, día y hora, y escribe su nombre, teléfono y alguna nota.
- Toca Confirmar por WhatsApp: se abre su WhatsApp con un mensaje ya escrito, con un código, hacia el número de tu spa. Lo envía y la página se actualiza sola.
- Le llega «Recibimos tu solicitud… todavía no es una cita» y, después, la respuesta de tu spa.
Ese mensaje con código que llega al WhatsApp del spa no hay que contestarlo: el sistema lo lee solo para comprobar que el número es real, y de paso te avisa que llegó una solicitud.
Tú decides qué se ofrece
Cada profesional tiene su tarjeta en Reserva en línea, y cada cambio se guarda al tocarlo:
- Recibir citas por enlace, encendido o apagado, y una fecha opcional para que se apague sola («esta semana sí recibo»).
- Qué horas se ofrecen: solo las que tú abras a propósito, o todo su horario menos lo ocupado.
- Qué servicios se pueden pedir. Conviene dejar fuera lo largo o lo que necesita valoración previa.
- Límites: antelación mínima (por defecto 12 horas), hasta cuántos días adelante, máximo de citas por día y un colchón de minutos entre citas.
Los bloqueos y ausencias de cada profesional siempre se respetan: una hora bloqueada nunca se ofrece. Y las cabinas marcadas como equipo compartido no entran a la reserva en línea.
Depósito para apartar (opcional)
Si te pasa que apartan y no llegan, puedes pedir un depósito para apartar. Viene apagado y se configura por profesional:
- Monto fijo por cita o según el servicio, en pesos o en dólares.
- A quién se le pide: a todas o solo a clientas nuevas, y cuánto tiempo tienen para pagar.
- La clienta ve el monto antes de pedir, recibe tus datos para pagar (banco, cuenta o lo que tú escribas) y sube su comprobante desde la misma página.
No hay tarjeta ni pasarela de pago: el sistema no ve tu cuenta del banco. La cita queda apartada mientras tanto y no entra sola: alguien de tu equipo revisa que el depósito llegó y la acepta. Si no paga a tiempo, la solicitud se vence y el horario se libera.
La bandeja: aceptar, rechazar o proponer otra hora
Las solicitudes llegan a una bandeja, con un número en el menú que dice cuántas esperan. Cada una muestra el nombre, la hora, el servicio, sus notas y si ya es clienta o es nueva. Recepción tiene tres botones:
- Aceptar: la cita aparece en la agenda y a la clienta le llega un WhatsApp de que quedó agendada.
- Rechazar: puedes anotar un motivo que solo ve tu equipo; a la clienta se le avisa que no se pudo y que puede pedir otro horario.
- Proponer otra hora: le llega un enlace para decir si le queda; si dice que sí, la cita se agenda sola.
Si marcas «Avisarle por WhatsApp» en la tarjeta de una profesional, a ella le llega un aviso cada vez que tiene una solicitud nueva.
Aceptar no es confirmar
Una cita que entra por el enlace nace sin confirmar, igual que una capturada por recepción. El día anterior le llega la misma encuesta de confirmación de citas por WhatsApp que a todas tus clientas, y se marca sola en la agenda por cabina.
Reglas para que nadie abuse
- Una solicitud viva por teléfono, y un número limitado por semana.
- Tu spa nunca escribe primero a un número: solo contesta a quien escribió para confirmar.
- Si llegan solicitudes raras, un botón pausa el enlace de todo el spa al instante, sin perder lo que ya está en la bandeja.
- Si el WhatsApp del spa está desconectado, las solicitudes llegan sin verificar y hay que llamar a la clienta para confirmar que es real.
La reserva en línea es un módulo que activamos por spa: si te interesa, dínoslo al pedir la demo.